FUNCIONES EJECUTIVAS

 

Jugar es mucho más que divertirse. Cada vez que un niño espera su turno, recuerda una regla, piensa antes de actuar, cambia de estrategia o intenta resolver un desafío, está poniendo en funcionamiento diferentes funciones ejecutivas.

La atención, la memoria de trabajo, el control inhibitorio, la flexibilidad cognitiva, la planificación y la resolución de problemas son habilidades fundamentales para organizar nuestras acciones, alcanzar objetivos y desenvolvernos con mayor autonomía frente a las situaciones cotidianas y escolares.

Los juegos para estimular las funciones ejecutivas ofrecen un contexto especialmente valioso para ejercitar estas capacidades. A través de desafíos atractivos y progresivos, los niños necesitan observar, recordar, anticipar, tomar decisiones, controlar respuestas impulsivas, detectar errores y buscar nuevas alternativas cuando una estrategia no funciona.

Además, el juego permite aprender desde la experiencia. Equivocarse forma parte del desafío: invita a volver a intentar, modificar una respuesta y descubrir otros caminos posibles.

Por eso, jugar puede convertirse en una excelente oportunidad para fortalecer habilidades que acompañan al niño mucho más allá del juego y que resultan esenciales para el aprendizaje.

¡Es hora de ponerlas en acción!

Te invitamos a descubrir diferentes juegos y desafíos pensados para estimular las funciones ejecutivas de una manera dinámica, entretenida y significativa.