Motivación y desarrollo neuropsicológico

La motivación es un proceso neurobiológico complejo que involucra sistemas cerebrales relacionados con la recompensa, la atención, la memoria y las funciones ejecutivas y requiere estimulación. En otras palabras: sin ciertas bases neuropsicológicas, la motivación no puede sostenerse.

Cuando una persona siente interés o entusiasmo por aprender, se activa el sistema de recompensa cerebral, especialmente: el circuito dopaminérgico, el área tegmental ventral, el núcleo accumbens y la corteza prefrontal. La dopamina no es sólo “la hormona del placer”, como suele decirse. Es el neurotransmisor de la anticipación y del esfuerzo dirigido a una meta. Cuando una persona  percibe que puede lograr algo, su cerebro libera dopamina.  Esa dopamina aumenta la atención, la memoria y la persistencia. Por eso, motivación y aprendizaje comparten circuitos cerebrales.

En este sentido, las funciones ejecutivas son esenciales para sostener la motivación: control inhibitorio, memoria de trabajo, flexibilidad cognitiva, planificación y autorregulación. Podemos estar interesados en una tarea, pero si no logramos inhibir distracciones o tolerar la frustración, la motivación se cae. Es decir, la motivación inicia la acción y las funciones ejecutivas permiten sostenerla. Cuando estas funciones están inmaduras, el niño puede parecer “desmotivado”, pero en realidad puede estar teniendo dificultades para regularse.

Por otro lado, el sistema límbico (emocional) y la corteza prefrontal (regulación y planificación) deben trabajar en conjunto. Si un niño o niña vive con   ansiedad elevada,  bajo presión excesiva, con miedo al error o experimenta comparaciones constantes, el sistema de alarma (amígdala) se activa y bloquea el acceso eficiente a la corteza prefrontal,  por lo tanto, baja motivación y aparece la evitación y resistencia. La seguridad emocional es entonces, una base neuropsicológica del aprendizaje motivado.

En la infancia, la corteza prefrontal aún está en desarrollo, la regulación emocional es inmadura, la tolerancia a la frustración depende del acompañamiento adulto. Esto explica por qué la motivación en niños pequeños depende más del entorno y del vínculo que en adolescentes o adultos.

En síntesis:

  • La motivación activa circuitos cerebrales que facilitan el aprendizaje.
  • El desarrollo de funciones ejecutivas permite sostener la motivación.
  • La seguridad emocional protege los procesos atencionales y mnésicos.
  • La experiencia de logro fortalece la autoeficacia y el deseo de seguir aprendiendo.

La motivación no es un fenómeno aislado: es un entramado entre emoción, cognición y maduración cerebral

¿Cómo impactan las pantallas en la corteza prefrontal?

El cerebro cambia físicamente según lo que hacemos. Cada estímulo (sonidos, movimiento, conversación, retos, emociones) crea y refuerza conexiones neuronales.
Si no hay estímulos , esas conexiones se debilitan. Es como un músculo: si no lo usas, se atrofia. Sin embargo, no es lo mismo estimular que saturar. El cerebro necesita aprender a regular los estímulos. Ruido, luz y movimiento atraen primariamente su atención y lo conectan desde bebé con el entorno. Sin embargo, con el tiempo, deberá aprender a percibir el silencio, distintos registros de voz, la quietud, la observación .

Cuando ofrecemos exceso de estímulos, el niño queda abrumado y no sabe diferenciar entre lo esencial y lo secundario, entre lo real y la fantasía. Las pantallas ofrecen colores brillantes, movimiento rápido, recompensas inmediatas. El cerebro se acostumbra a ese ritmo y luego lo lento aburre, cuesta sostener la atención, baja la tolerancia a la frustración.

Esto entrena al cerebro a saltar de estímulo en estímulo, no profundizar y buscar novedad constante. Por lo tanto, aparecen  dificultades para concentrarse en otro tipo de tareas que requieren paciencia, voluntad, autorregulación.

En síntesis, las pantallas pueden usarse con contenido adecuado, tiempo limitado, pausas visuales y supervisión de un adulto en caso del uso que hacen los niños y niñas. No usarlas como reemplazo del juego, calmante constante, única fuente de estímulo.

Te invitamos a ver este video para comprender cómo , las tan conocidas hoy funciones ejecutivas, se ven afectadas por el uso excesivo de pantallas.

¡Qué lo disfruten!

Interferencia cognitiva y estudio

      Al llegar a la adolescencia, muchas personas se dan cuenta  que, al tener que focalizar la atención durante un largo periodo de tiempo , organizar la información, memorizar y evocar lo comprendido, fracasan.

      La atención es un factor fundamental para el ingreso de la información pero, no es suficiente ya que, en ese proceso de concentración,  simultáneamente deben activarse funciones como la comprensión,  la memoria , habilidades cognitivas (relacionar, jerarquizar, clasificar, inducir, deducir, definir, etc.) y funciones ejecutivas ( memoria de trabajo, flexibilidad cognitiva, control inhibitorio, planifiacación)

Para que ese complejo proceso sea posible, el cerebro necesita descartar información «superflua» que no obstaculice el acceso a las ideas principales y permita focalizar en lo importante del tema. A veces, basta una palabra para que la asociemos con algo que no tiene nada que ver con lo que dice el texto. Estos son esos factores que entorpecen y retrasan el  estudio.

¿Cómo podemos trabajar la interferencia?

  • Es importante primero controlar los factores externos que interfieren en la atención: Estudiar en un lugar tranquilo, sin música ni ruidos.Dejar el celular en un ambiente alejado para que no tengamos acceso a él al menos hasta que hacenmos un recreo. Contar con el material de estudio que sea claro y legible. 
  • Usar una agenda y hacer un cronograma con horarios y temas para estudiar.
  • Distribuir bien el tiempo de estudio. Una persona dispersa necesita más tiempo para organizarse ya que, su ritmo de estudio,  es fluctuante.
  • Una vez que se inicia el proceso de estudio, la lectura en voz alta puede ser una herramienta muy beneficiosa porque al escucharnos nos obliga a centrarnos en la lectura. Marcar palabras claves o ideas importantes ayudan a ir dejando un registro de lo leído. 
  • Hacer esquemas o mapas conceptuales sirven para organizar la información   y jerarquizarla.
  • Hablar en voz alta  ayuda a llevar un hilo conductor y evocar conceptos .
  • Estudiar con un compañero/a puede ser un buen recurso cuando se complementan. se consultan las dudas, cuando uno le explica al otro/a, etc.
  • Finalmente, el repaso  ayuda a afianzar , organizar y poder expresar lo aprendido, dándole confianza al estudiante para enfrentar el examen.
 
  • Autorregular nuestra atención es un acto de mucho esfuerzo , fundamental para el aprendizaje, la productividad y el desarrollo persona

Interferencia cognitiva

La interferencia cognitiva se refiere  al fenómeno en el que información nueva o similar, interrumpe la recuperación de recuerdos o dificulta la capacidad de prestar atención a estímulos o tareas relevantes. Dura segundos pero, es suficiente para que la persona tenga que volver atrás para recuperar la información, cumplir una consigna o una tarea.

Esto afecta  el control atencional para poder sostener el foco en lo que se desea decir o hacer y poder concluirlo; en  la memoria para poder evocar palabras, datos, fechas, etc y  en la velocidad de procesamiento ya que al costarle recuperar la información  demora en la respuesta.

Esto se manifiesta un  rendimiento escolar bajo  , aumento de errores en las tareas como así también. en la lentitud para resolverlas.

Por esta razón, no sólo es suficiente que  controlemos la interferencia de factores externos , sino también  nos centremos en la desarrollar la capacidad de  autorregular nuestra capacidad para atender, memorizar y comprender.

¿Cómo la estimulamos? En el próximo artículo tendrás algunas sugerencias.

El efecto dominó de los distractores

«Todo profesor sabe lo difícil que puede ser captar la atención de los alumnos y que todos participen en el aula durante cada lección, pero un estudio de 2024 sobre cómo la distracción puede originarse y propagarse por el aula, exploró este desafío con más detalle y descubrió que la distracción puede ser tan contagiosa como un virus.

En el estudio, los investigadores observaron un aula con 180 alumnos. Un pequeño grupo de ellos recibió instrucciones especiales: ocupar sus asientos asignados y mostrar signos evidentes de distracción, como encorvarse, parecer aburrido y no tomar apuntes. Lo que descubrieron los investigadores fue que los alumnos más cercanos a los alumnos más descuidados tenían dificultades para prestar atención, y uno tras otro, los alumnos del otro lado del aula comenzaron a desconectarse. Los alumnos que antes eran atentos escribieron la mitad de páginas de apuntes y obtuvieron una puntuación media de 9 puntos menos en un examen de seguimiento.»

«No todas las clases serán divertidas; habrá momentos de aburrimiento. Profesores con experiencia afirman que la mejor manera de captar la atención de los estudiantes y garantizar que se mantengan atentos comienza con una preparación minuciosa: responsabilizar a los estudiantes mediante la creación conjunta de normas de clase, establecer reglas claras para las transiciones, revisar las instrucciones de las clases para mayor claridad, diseñar (¡y guardar!) materiales de clase atractivos y considerar la ubicación estratégica de los niños habladores o distraídos para que todos se concentren en la tarea».

Video y texto elaborado por EDUTOPIA.ORG

SUGERENCIAS:

No permitamos que los alumnos saquen juguetes en clase.

No sacar la comida en clase y mucho menos, comer en clase.

Las cartucheras deben tener los útiles que necesita, no estar sobrecargada de útiles.

Las paredes no deben estar recargadas de láminas.

¿Qué es la interferencia?

 La interferencia es un  fenómeno en el que información nueva o similar interrumpe la recuperación de recuerdos o dificulta la capacidad atender a estímulos o tareas importantes. Esto dificulta la capacidad para manejar la información, sostener la atención, seguir el  hilo conductor y poder relacionar información pasada con información nueva.

Esa interferencia puede venir desde el exterior (distractores)  o, del interior (interferencia cognitiva). La persona siente que no puede seguir una idea , un recuerdo, un relato, una explicación, una tarea.

Hay factores externos que interfieren en la recepción de la información y la concentración: ruidos, desorden en el ambiente, desorganización en el uso de materiales de estudio, adicción a las pantallas, comportamientos de otras personas que pueden sorprendernos y afectar nuestra concentración, poca claridad en las consignas, discurso confuso del que explica, etc.

Cuando un niño, niña o adolescente tiene dificultades para concentrarse, debemos tener en cuenta si hemos considerado estos factores.  Muchas veces expresiones como: «todos hablan, no me puedo concentrar», » el profesor explica pero no entiendo lo que dice», » las fotocopias son muy borrosas y no puedo leer», » mi compañero de banco me molesta todo el tiempo» están dándonos señales de que no se están brindando  las estrategias necesarias para poder atender y recepcionar la información.

Con frecuencia, vemos lo que el estudiante no logra pero,  ¡Analizamos si estamos propiciando un ambiente adecuado para aprender, en la casa o en la escuela?

¿Por qué estimular el cerebro?

Los avances de las Neurociencias nos replantean nuevos paradigmas para enseñar, para aprender, para educar.

«Enseñar no es dar una clase» .

Enseñar es despertar interés, movilizar las redes neuronales del aprendiz para que  este se transforme, busque alternativas de resolución, adquiera conocimientos y pueda transferirlos luego.

Sólo cuando se logra esto, la enseñanza es significativa ,

¿Cómo aprende nuestro cerebro?

Los cuatro pilares del aprendizaje desde una mirada neurocientífica 

  • atención
  • compromiso activo
  • correción de error
  • consolidación 
 
El aprendizaje es un proceso activo aún en el momento del sueño.¡Los invito a ver el video completo!

Importancia de la estimulación en los primeros años de vida

Las primeras experiencias que tiene un niño/a en su intercambio con el ambiente, propician la posibilidad de mayores conexiones neuronales. Jugar, hablarle  y tener interacción afectiva son fundamentales para el desarrollo cerebral.

Observar si logra las pautas evolutivas  esperables según su edad de desarrollo constituye el primer paso para advertir las posibles dificultades y hacer la consulta que corresponda.

El desarrollo motor en los primeros años de vida

Desde los primeros días de vida, los movimientos y reflejos son indicadores de las respuestas que el niño/a dan a los estímulos del ambiente. Estas respuestas, son consideradas como indicadores del desarrollo y madurez del Sistema Nervioso Central. 

Por esta razón, es muy importante observar su comportamiento y brindarle experiencias que le den confianza y seguridad.

El control de esfínteres

  • Dejar los pañales es un avance evolutivamente hablando que implica madurez neurológica, emocional y también social. Logro el control sobre su propio cuerpo y darle
  • solución al «problema» es un paso de autonomía y autocontrol muy importante.
  • ¿Cuándo está un niño o niña preparado para dar este paso?
  •  Cuando el pañal está seco cuando se despierta significa que tiene más retención.
  • Advierte que quiere orinar o defecar
  • Busca solución al problema: avisando con palabras o señas ,va al baño, se saca el pañal, se toca.
  • Inspecciona el baño, juega, mira el inodoro.
  • Generalmente entre los dos años y dos años y medio el niño/a se encuentra preparado para iniciar este proceso y dejar los pañales.
  • ¿Cómo empezar?
  • Disponer de tiempo y paciencia para poder empezar.
  • Observar los horarios y conductas del niño/a cuando quiere orinar o defecar
  • Estar decidida y convencida que debemos sacar el pañal. Si, ante el fracaso, volvemos al pañal, el niño/a no avanzará.
  • Preparar el baño para que pueda utilizarlo con confianza: adaptador de inodoro o un banquito para subirse cómodo/a y no tenga miedo a caerse en el inodoro.
  • Colócale ropa cómoda para que pueda manipularla fácilmente(sin cierres ni botones)
  • Cada dos o tres horas, invítalo a ir al baño. Si no quiere ir, no lo obligues.
  • Refuerza con el lenguaje lo que vas haciendo: paso a paso para que internalice que primero se baja el pantalón , luego la ropa interior, etc.
  • Usar los pull ups es adecuado como paso intermedio.
  • .Comprarle bombachas o calzoncillos e incentivarlos con su uso.
  • Para evitar accidentes, usa ropa interior en casa por si se ensucia se cambia y, sólo utiliza el pañal en situaciones especiales: una salida, un viaje hasta que logre el control.
  • No le des premios (materiales) sí elogiarlo/a y mostrar felicidad por su logro.
  • No castigarlo/a ni avergonzarlo/a. 
  • Hacerle ver que se trata de un proceso natural para que pueda advertir la necesidad de buscar solución y lograr autonomía.

Recuerda:

                   Cada niño tiene su proceso madurativo y los adultos debemos aprender a observar , advertir señales y buscar soluciones. 

Signos de alerta durante el primer año de vida

Desde el primer momento que tomamos a nuestro hijo o hija entre nuestros brazos, no dejamos de mirarlo o mirarla. Nos sorprende lo maravillosa que es la naturaleza.

Esa capacidad de observación, no debemos perderla. Es importante mirar y detectar aquello que nos llama la atención. 

En este video, la Dra Diana Álvarez nos explica las señales que debemos mirar para consultar con el pediatra.

No todo lo que nos llame la atención indicará » patología» pero, la consulta a tiempo es una manera de prevenir y actuar con inmediatez.

                        «Dejar pasar el tiempo, es perderlo».