Detección de dificultades

Nivel inicial

Si un niño/a de 4 o 5 años no pronuncia correctamente o habla muy poco, realiza una consulta con una fonoaudióloga/o para ver si es conveniente hacer tratamiento.

Si un niño /a de 4 años no puede contar hasta 10, asociar número, nombre y cantidad, escribir su nombre, reconocer vocales, comienza a brindarle actividades para que aprenda jugando. Si persiste la dificultad, realiza una consulta psicopedagógica.

Si observas dificultad para tomar el lápiz, copiar letras, recortar, pintar respetando bordes, seguir una línea punteada, ofrécele actividades grafomotoras para que se vaya preparando para la escritura. 

Si  está en sala de 5 años y no ha logrado lo antes descripto,  realiza una evaluación psicopedagógica.

Primer ciclo

Si un niño /a está en primer grado y no logra leer o escribir palabras con sonidos M,P,L,S,T N, D empieza a brindarle apoyo porque se está retrasando en el aprendizaje de la lectura y escritura. 

Si se encuentra en 2° o  3° grado, es importante que su lectura ya no sea silábica y que pueda recuperar información de lo leído. En su escritura, no deben aparecer omisiones, rotaciones o inversiones de letras. Debe poder escribir una oración separando correctamente las palabras.

En Matemáticas, debe tener afianzados los mecanismos operatorios y saber las tablas de multiplicar. 

Estas habilidades son básicas para poder pasar al segundo ciclo. 

Segundo ciclo

El aprendizaje en el segundo ciclo requiere de un pensamiento más abstracto en donde la lectura , escritura y los mecanismos operatorios son herramientas para acceder a contenidos más complejos.

 

Si bien es cierto  ya deben ser autónomos y responsables en sus estudios, los padres no deben dejar de estar informados sobre las calificaciones de sus hijos para poder brindarles el apoyo que necesitan y no llevarse sorpresas a fin de año.

Solicitar entrevistas en la escuela si no se tiene la información suficiente.

En todos los casos, cuando un niño/a no puede seguir el ritmo de trabajo de la clase y, no tiene un psicodiagnóstico, es coveniente realizarlo para evitar el fracaso escolar, el sentimiento de frustración y la falta de confianza en sí mismo/a.